
domingo 22 de enero de 2012
gritando en domingo

domingo 15 de enero de 2012
Domingo sin correspondencia

sábado 7 de enero de 2012
Y disfrutaré mi drama

Cartel de Eva al desnudo
- A: Y por favor basta de actuar como si yo fuera una reina.
- B. Perdona, Margo, no era mi int…
- C: Fuera de una colmena, Margo, tu comportamiento nadie podría juzgarlo digno de una reina.
- A: ¡Estás en una colmena, Bill! ¿No lo sabías? Entre abejitas laboriosas con su aguijón que hacen miel noche y día, ¿verdad, nena?
- D: Margo, ¡por dios!
- A: ¡Por dios! No te pongas institutriz. Yo no tengo ese buen tacto tuyo. Ojalá hubiera podido ir también a Red Cliff pero papá no lo consintió. Necesitaba que le ayudara en la tienda. No me porto bien, ¿verdad?, ¿o hay que decir comporto?
- E: Refunfuñas como un cascarrabias. Estás magnífica.
- F: ¿Qué esperamos para irnos?
- A: ¿Y tú te llamas autor dramático? Una situación preñada de posibilidades y lo único que se te ocurre es marcharos a dormir…
- C: Es una buena idea.
- A: Pero no representable.
- D: Como yo no soy profesional, creo que la idea es excelente. Dispensen. Quizás poco dramática, pero práctica.
- A: La feliz ama de casa.
- C: ¡Cállate!
- A: Ésta es mi casa, no un teatro. En mi casa eres un invitado no un director.
- D: Pues deja de ser una estrella y de tratar a tus invitados como coristas.
- F: Bueno, bueno… no nos metamos en líos.
- D: Es hora de que lo hagamos. Es hora de que Margo se dé cuenta de que lo que está bien en escena puede no estarlo en absoluto fuera de ella.
Fragmento en cuestión:
sábado 31 de diciembre de 2011
Arderá todo conmigo

martes 27 de diciembre de 2011
Balance de lo vivido en el museo de los ojos

2011
Balance de lo vivido en el museo de los ojos (versión 3.1.)
Las ausencias, monstruos mitológicos de tres cabezas, siempre tan presentes en mis pesadillas, siempre también en mi vigilia y mi duermevela, merodeando por mis dominios, amenazándome con sus sucios cuchillos; dominios los míos cada vez más pequeños, con murallas más altas y fosos más profundos que poblaré con caimanes, roedores y alimañas.
Los fantasmas del pasado llamando a mi puerta. Algunos me dicen que aún me quieren; otros me piden la cuenta.
Después de abortos y píldoras del día después, mis fetos entendieron que yo no quería aún ser madre y buscaron otros úteros más maduros. Ahora ya baten sonajeros bajo mantas que no son las mías aliviándome y matándome en igual medida.
Todos los pecados capitales reunidos en mi mesa para invitarme a cenar aunque al final la que tuvo que pagar la factura fui yo. Aún sigo hipotecada.
La infidelidad, ramera con corsé y liguero, personaje absoluto de una tragicomedia novelada sin calidad literaria pero que ha llegado a best-seller en las librerías de España y parte de Asia.
Un mensaje (“me sigue apeteciendo”-) que lo desencadenó todo. A partir de ahí, la montaña rusa, los altibajos, la bipolaridad, esta constante forma de cuestionármelo todo sin darme nunca respuesta.
Ser miserablemente feliz.
Las multitudes que contengo, véase Whitman, dividiéndose en dos bandos enfrentados. Los de Esther Feliz le tiraron el guante blanco a la cara a los de Esther Infeliz y se batieron en duelo. No ganó ninguno pero a todos tuve que curarles las heridas con baños de agua caliente y aspirinas.
Gris, fría y hermosa Holanda. Caótica, poderosa y bella Italia. La postal de un paisaje que yo quise volver a ver en otras circunstancias. Ya nadie se pregunta si yo volveré a Roma contigo porque las preguntas retóricas hace tiempo que están vetadas.
El nomadismo: el piso de Hellín; mi hogar en Albacete; una caravana con las ruedas pinchadas en la puerta del cielo junto a una retama; -Madrid, donde el dolor es soportable-; la vuelta a la madriguera familiar.
Dos proyectos de futuro en la papelera de reciclaje, esperando convertirse en papel del váter.
La ruptura con el pasado. El afilado frío de la motosierra. El trauma del punzante punto y final. Hacer las maletas y dejar el hogar para acurrucarme a llorar en el baño entre lágrimas, mocos y viejos vómitos pasados. Descolgarme de mis cuatro paredes como un póster viejo y arrugado que deja manchas de masilla en la escayola.
Los viajes lunares en la Vostok 1. Sentarnos en el cráter fantaseando con lo que podría ser pero que sabíamos que nunca habría sido. La vieja taberna de Moscú donde juré en ruso amor eterno. Cuando volví, casi 50 días después de la última vez, un bebé llamado Yuri Gagarin jugaba con un ratón muerto.
Ser a la vez y en el mismo instante, por la jodida teoría de cuerdas, una niña de 15 años enamorada por primera vez y una desgastada señora de 50 que deja progresivamente de estarlo.
La duda voraz de si alguna vez me quisiste y esta pereza que me da saber que nunca tendré una respuesta fiable.
Manuela, mi flick, mi thelma, mi campanilla, mi bastón, mi amiga, mi hermana; compañera para reír, para llorar, para salir, para volar. Y su ostracismo voluntario que provocó un terremoto y un tsunami en mis aguas mayores.
A pesar de mis cincuenta y nueve complejos, el reencuentro con mi autoestima con cuatro escenarios de fondo. Volver, por qué no decirlo, a ligar, a sentirme guapa, a provocar erecciones. La conferencia del Sr. Chinarro del sábado por la mañana y la conversación sobre arte del sábado por la noche: el principio del viaje al fin de la noche. Y no estoy de acuerdo, y Koala se escribe con K, y no voy a dormir contigo, y cómo se dice asterisco en inglés, y ten cuidado con él.
Sida: Negativo. Sifilis: Negativo. Hepatitis: Negativo.
Amar hasta la extenuación. Ser amada hasta la locura.
El reparto aleatorio de orgasmos. Tres cuartos de polvo. Una rubia que me hizo pequeña y luego me hizo fuerte. La discusión maravillosa entre el sexo en los lavabos y el encuentro en un cruce de (cuatro) caminos.
La paciencia. Las rayas en mi pared. Bailar desnuda con un ushanka a las 7 de la mañana. Protagonizar una película de Godard. Vivir algunos de los momentos más bonitos que nunca pensé que merecería. Vivir también feos, tristes, grises, víricos. Decepcionarme y fallarme, por primera vez suspenderme. Hurgar en mis principios para reajustarlos. Lo terriblemente mal que he hecho algunas cosas. Flagelarme después. La depuración y la penitencia. Salir finalmente limpia de la mierda.
Perder parte de mi inocencia: a veces pienso que el ser humano, por naturaleza, miente. Los hay que piensan que también miento yo. A pesar de todo, repetirme que soy buena persona para creérmelo. Intentar hacer las cosas bien, a veces sin éxito ninguno.
Nietzsche, sentado a mi lado, susurrándomelo; señalándome con luces de Neón dónde está el súperhombre.
La Roda, Iniesta, Villarrobledo.
La recuperación del carné de familia numerosa. Empezar el año siendo tres, luego ser de nuevo cuatro (un progenitor con complejo de Guadiana), acabar siendo catorce en la mesa de Navidad, con el miedo latente del día en que tengamos que ser trece, ahora que a la viuda del herrero ya le empiezan a fallar los recuerdos.
El equilibrio en las fiestas: horrible semana santa frente a una bonita, aunque fría, Navidad.
Pagar los recibos de la luz que me falta para ver que estas facturas siempre vendrán a mi nombre.
El injerto del marfil en la frente de los necesitados, la talla 38, herman düne en un vídeo casero, un billete a París por mi cumpleaños, los mensajes de una exfamilia política, la locura del espejo y su reflejo, Ulises escuchando y dejándose llevar por las sirenas antes de follarse a Nausícaa, Penélope tejiendo a dos manos, la vuelta de Caín a su tierra, las cervezas a las que me ha invitado cuando me ha visto sollozando, el tráiler del capítulo piloto de la segunda temporada de una serie del sur que acaba con Michael Corleone remendando un sudario de lana con agujeros, el chico que me retuvo en su cama con abrazos y palabras de amor a pesar de verme llorando; la tristeza de ver cómo deja de latir un corazón que aspiraba a ser sexagenario; la flaqueza de mi pericardio; el 15-M; el romanticismo; los novios con fecha de caducidad; aquel bar de la Latina; el primer manuscrito de la Odisea; la India; la paciencia, la paciencia, la paciencia; las elecciones generales; cuestionarme mi vocación y la docencia; esta paz del final.
De todos los recuerdos, este año sólo me quedaré con los buenos.
A comparar con
-2010: http://entremismuslos.blogspot.com/2010/12/balance-de-lo-vivido-en-el-museo-de-los.html
- 2009: http://entremismuslos.blogspot.com/2009/12/balance-de-lo-vivido-en-el-museo-de-los.html
- 2008: http://www.fotolog.com/sta_quincampoix/59138892
- 2007: http://www.fotolog.com/sta_quincampoix/35946987
domingo 25 de diciembre de 2011
Chac! -o cómo suena un pericardio-

viernes 23 de diciembre de 2011
personalidad múltiple y otros diagnósticos

sábado 10 de diciembre de 2011
Lección de vida 25

martes 29 de noviembre de 2011
Por mentiroso

viernes 25 de noviembre de 2011
jueves 24 de noviembre de 2011
habitación sencilla y antibióticos

domingo 20 de noviembre de 2011
have the lambs stopped screaming?
tengo miedo de desaparecer
de que nadie llore frente a mi sepulcro
de que no me brindéis con cava
de que podáis seguir sin mí
sábado 19 de noviembre de 2011
Carta del apostol San Pablo a los Corintios (2ª parte)
jueves 17 de noviembre de 2011
lunes 14 de noviembre de 2011
Escritura automática
Hoy me he levantado a las 6 de la mañana, después de una hora de viaje hasta Villarrobledo y 6 horas de clase y otra hora más de vuelta, he comido en 10 minutos y me he ido a un curso de 4 horas que acababa a las 8 de la tarde. Después de un cansancio psicológico y emocional, durante la última media hora de curso me he puesto, modo terapia, con la escritura automática, a ver qué me salía. Y me ha salido esto, y además en inglés, y no tiene por qué estar basado en la realidad.
I’m at home on my own thinking “I’m waiting for you to leave me” while you’re probably wandering all over Southeast Asia sleeping with a bleach-blonde Australian backpacker who’s left an apparently charming boyfriend and an abortion behind. Eventually she will have headache every now and then and put sexual intercourse off even though you are talented enough to provoke many more orgasms than any woman could expect from a regular sexual interaction. She will hence deliberately cheat on you with an American model living in an attic in the city centre who enjoys taking pictures of fallen leaves just to be able to see himself as the man who is not but wants to become. He won’t certainly, nonetheless, change a single bit of his personality because he is neither emotionally independent nor intelligent enough to even make the effort. They will never be happy together but will pretend they are because they think it’s fun and cool indeed. You will find out, of course, how won’t you?, but will not give a single damn, since at the end of the day you know you did have the choice. I don’t think, however, you will be able to sleep as tight as you used to when your bed was also mine and I bet you will be completely conscious of this disturbing fact. Accordingly, by then, you will have lost the opportunity of being light as the cat’s fur we didn’t really get to adopt, but instead you will have showed off with your male swimming-pool friends about the blondeness of the gorgeous breast-operated Australian baywatch who held your hand while walking along the warm Indian parks that you both visited during the trip you shared when you started forgetting me. After such a disappointing conclusion, I have decided to stop thinking and smoke my last cigarette of the day.
domingo 13 de noviembre de 2011
manus turbare
él se ha ido
se tumba
desnudo
en la cama
a oscuras
recorre
su mano
su herculino torso
se detiene
en ese abismo
precipitado entre sus pectorales
y franquea
lentamente
los recovecos que dibujan
sus abdominales
desemboca
su deseo
en las perversiones de su vello púbico
enredando sus dedos
entre sus rizos
y se desliza
suavemente
hasta el prodigio de su Ludus
allí
le estoy esperando
ha de ser el mío
el nombre de sus gemidos
Cortázar y Edith

Fragmento de una carta que Julio Cortázar envió a Edith Aron (en la foto), la maga de la vida real:
"Yo soy otra vez ése, el hombre que le dijo, al despedirse de usted delante del Flore, que volvería a París en dos años. Voy a volver antes, estaré allí en noviembre. Pienso en el gusto de volverla a encontrar, y al mismo tiempo tengo un poco de miedo de que usted esté ya muy cambiada, de que no le divierta la posibilidad de verme. Por eso le pido desde ahora y se lo pido por escrito porque me es más fácil que si usted está ya en un orden satisfactorio de cosas, si no necesita este pedazo de pasado que soy yo, me lo diga sin rodeos. Sería mucho peor disimular un aburrimiento. Me gustaría que siga siendo brusca, complicada, irónica, entusiasta, y que un día yo pueda prestarle otro pulóver."
sábado 12 de noviembre de 2011
Pseudorrealismo
artista indio
creador del pseudorrealismo
ahora
que te has ido
lejos
de aquí
..........................de mí
rezo
para que me eches de menos,
para llevarme el podio
de las ausencias que lamentas
y para que vuelvas pronto
mis viejas oraciones,
improviso bastante bien




