"Hay cosas que no deberían cambiar, cosas que uno debería poder meter en una de esas vitrinas de cristal y dejarlas allí tranquilas. Sé que es imposible, pero es una pena"

not on top

Hembra...


"Hembra que entre mis muslos callabas
de todos los favores que pude prometerte
te debo la locura"

(L.M.Panero)

domingo 22 de enero de 2012

gritando en domingo

Más Anton Tang



en un mundo paralelo
yo soy prostituta
en una esquina muy transitada
de un barrio húmedo de Thailandia

allí te conozco

y a ti se te olvida pagarme
y a mí me parece bien


domingo 15 de enero de 2012

Domingo sin correspondencia

Pic: Anton Tang



hace frío
y está lloviendo
y estoy muy triste
con esta resaca de mil martillos
y esta ausencia de ti
número setenta
(haz las cuentas)

me acuerdo de ti
-hay en mí tantas cosas tuyas-
pienso en dónde estarás
y qué estarás haciendo
pero ya no te echo de menos

creo que es por esto que estoy triste:
no porque no estés
sino porque ya empieza a darme igual

sábado 7 de enero de 2012

Y disfrutaré mi drama

Cartel de Eva al desnudo


- A: Y por favor basta de actuar como si yo fuera una reina.

- B. Perdona, Margo, no era mi int…

- C: Fuera de una colmena, Margo, tu comportamiento nadie podría juzgarlo digno de una reina.

- A: ¡Estás en una colmena, Bill! ¿No lo sabías? Entre abejitas laboriosas con su aguijón que hacen miel noche y día, ¿verdad, nena?

- D: Margo, ¡por dios!

- A: ¡Por dios! No te pongas institutriz. Yo no tengo ese buen tacto tuyo. Ojalá hubiera podido ir también a Red Cliff pero papá no lo consintió. Necesitaba que le ayudara en la tienda. No me porto bien, ¿verdad?, ¿o hay que decir comporto?

- E: Refunfuñas como un cascarrabias. Estás magnífica.

- F: ¿Qué esperamos para irnos?

- A: ¿Y tú te llamas autor dramático? Una situación preñada de posibilidades y lo único que se te ocurre es marcharos a dormir…

- C: Es una buena idea.

- A: Pero no representable.

- D: Como yo no soy profesional, creo que la idea es excelente. Dispensen. Quizás poco dramática, pero práctica.

- A: La feliz ama de casa.

- C: ¡Cállate!

- A: Ésta es mi casa, no un teatro. En mi casa eres un invitado no un director.

- D: Pues deja de ser una estrella y de tratar a tus invitados como coristas.

- F: Bueno, bueno… no nos metamos en líos.

- D: Es hora de que lo hagamos. Es hora de que Margo se dé cuenta de que lo que está bien en escena puede no estarlo en absoluto fuera de ella.



Fragmento en cuestión:

http://youtu.be/JHfSPwmVCaM



sábado 31 de diciembre de 2011

Arderá todo conmigo


Eugène Delacroix
La Mort de Sardanapale


"Para no caer preso del enemigo, hizo instalar una gigantesca hoguera en la cuál puso su oro, su plata y todas sus posesiones de monarca; en encerró con sus mujeres y sus eunucos en un espacio habilitado en medio de la hoguera, dejándose así quemar con su gente y su palacio."
Diodoro de Sicilia, Biblioteca Histórica



Jeff Wall
The Destroyed Room



Wall se inspiró en Delacroix y éste, a su vez, en Byron y en Diodoro de Sicilia

martes 27 de diciembre de 2011

Balance de lo vivido en el museo de los ojos

2011

Balance de lo vivido en el museo de los ojos (versión 3.1.)


Las ausencias, monstruos mitológicos de tres cabezas, siempre tan presentes en mis pesadillas, siempre también en mi vigilia y mi duermevela, merodeando por mis dominios, amenazándome con sus sucios cuchillos; dominios los míos cada vez más pequeños, con murallas más altas y fosos más profundos que poblaré con caimanes, roedores y alimañas.

Los fantasmas del pasado llamando a mi puerta. Algunos me dicen que aún me quieren; otros me piden la cuenta.

Después de abortos y píldoras del día después, mis fetos entendieron que yo no quería aún ser madre y buscaron otros úteros más maduros. Ahora ya baten sonajeros bajo mantas que no son las mías aliviándome y matándome en igual medida.

Todos los pecados capitales reunidos en mi mesa para invitarme a cenar aunque al final la que tuvo que pagar la factura fui yo. Aún sigo hipotecada.

La infidelidad, ramera con corsé y liguero, personaje absoluto de una tragicomedia novelada sin calidad literaria pero que ha llegado a best-seller en las librerías de España y parte de Asia.

Un mensaje (“me sigue apeteciendo”-) que lo desencadenó todo. A partir de ahí, la montaña rusa, los altibajos, la bipolaridad, esta constante forma de cuestionármelo todo sin darme nunca respuesta.

Ser miserablemente feliz.

Las multitudes que contengo, véase Whitman, dividiéndose en dos bandos enfrentados. Los de Esther Feliz le tiraron el guante blanco a la cara a los de Esther Infeliz y se batieron en duelo. No ganó ninguno pero a todos tuve que curarles las heridas con baños de agua caliente y aspirinas.

Gris, fría y hermosa Holanda. Caótica, poderosa y bella Italia. La postal de un paisaje que yo quise volver a ver en otras circunstancias. Ya nadie se pregunta si yo volveré a Roma contigo porque las preguntas retóricas hace tiempo que están vetadas.

El nomadismo: el piso de Hellín; mi hogar en Albacete; una caravana con las ruedas pinchadas en la puerta del cielo junto a una retama; -Madrid, donde el dolor es soportable-; la vuelta a la madriguera familiar.

Dos proyectos de futuro en la papelera de reciclaje, esperando convertirse en papel del váter.

La ruptura con el pasado. El afilado frío de la motosierra. El trauma del punzante punto y final. Hacer las maletas y dejar el hogar para acurrucarme a llorar en el baño entre lágrimas, mocos y viejos vómitos pasados. Descolgarme de mis cuatro paredes como un póster viejo y arrugado que deja manchas de masilla en la escayola.

Los viajes lunares en la Vostok 1. Sentarnos en el cráter fantaseando con lo que podría ser pero que sabíamos que nunca habría sido. La vieja taberna de Moscú donde juré en ruso amor eterno. Cuando volví, casi 50 días después de la última vez, un bebé llamado Yuri Gagarin jugaba con un ratón muerto.

Ser a la vez y en el mismo instante, por la jodida teoría de cuerdas, una niña de 15 años enamorada por primera vez y una desgastada señora de 50 que deja progresivamente de estarlo.

La duda voraz de si alguna vez me quisiste y esta pereza que me da saber que nunca tendré una respuesta fiable.

Manuela, mi flick, mi thelma, mi campanilla, mi bastón, mi amiga, mi hermana; compañera para reír, para llorar, para salir, para volar. Y su ostracismo voluntario que provocó un terremoto y un tsunami en mis aguas mayores.

A pesar de mis cincuenta y nueve complejos, el reencuentro con mi autoestima con cuatro escenarios de fondo. Volver, por qué no decirlo, a ligar, a sentirme guapa, a provocar erecciones. La conferencia del Sr. Chinarro del sábado por la mañana y la conversación sobre arte del sábado por la noche: el principio del viaje al fin de la noche. Y no estoy de acuerdo, y Koala se escribe con K, y no voy a dormir contigo, y cómo se dice asterisco en inglés, y ten cuidado con él.

Sida: Negativo. Sifilis: Negativo. Hepatitis: Negativo.

Amar hasta la extenuación. Ser amada hasta la locura.

El reparto aleatorio de orgasmos. Tres cuartos de polvo. Una rubia que me hizo pequeña y luego me hizo fuerte. La discusión maravillosa entre el sexo en los lavabos y el encuentro en un cruce de (cuatro) caminos.

La paciencia. Las rayas en mi pared. Bailar desnuda con un ushanka a las 7 de la mañana. Protagonizar una película de Godard. Vivir algunos de los momentos más bonitos que nunca pensé que merecería. Vivir también feos, tristes, grises, víricos. Decepcionarme y fallarme, por primera vez suspenderme. Hurgar en mis principios para reajustarlos. Lo terriblemente mal que he hecho algunas cosas. Flagelarme después. La depuración y la penitencia. Salir finalmente limpia de la mierda.

Perder parte de mi inocencia: a veces pienso que el ser humano, por naturaleza, miente. Los hay que piensan que también miento yo. A pesar de todo, repetirme que soy buena persona para creérmelo. Intentar hacer las cosas bien, a veces sin éxito ninguno.

Nietzsche, sentado a mi lado, susurrándomelo; señalándome con luces de Neón dónde está el súperhombre.

La Roda, Iniesta, Villarrobledo.

La recuperación del carné de familia numerosa. Empezar el año siendo tres, luego ser de nuevo cuatro (un progenitor con complejo de Guadiana), acabar siendo catorce en la mesa de Navidad, con el miedo latente del día en que tengamos que ser trece, ahora que a la viuda del herrero ya le empiezan a fallar los recuerdos.

El equilibrio en las fiestas: horrible semana santa frente a una bonita, aunque fría, Navidad.

Pagar los recibos de la luz que me falta para ver que estas facturas siempre vendrán a mi nombre.

El injerto del marfil en la frente de los necesitados, la talla 38, herman düne en un vídeo casero, un billete a París por mi cumpleaños, los mensajes de una exfamilia política, la locura del espejo y su reflejo, Ulises escuchando y dejándose llevar por las sirenas antes de follarse a Nausícaa, Penélope tejiendo a dos manos, la vuelta de Caín a su tierra, las cervezas a las que me ha invitado cuando me ha visto sollozando, el tráiler del capítulo piloto de la segunda temporada de una serie del sur que acaba con Michael Corleone remendando un sudario de lana con agujeros, el chico que me retuvo en su cama con abrazos y palabras de amor a pesar de verme llorando; la tristeza de ver cómo deja de latir un corazón que aspiraba a ser sexagenario; la flaqueza de mi pericardio; el 15-M; el romanticismo; los novios con fecha de caducidad; aquel bar de la Latina; el primer manuscrito de la Odisea; la India; la paciencia, la paciencia, la paciencia; las elecciones generales; cuestionarme mi vocación y la docencia; esta paz del final.

De todos los recuerdos, este año sólo me quedaré con los buenos.



A comparar con

-2010: http://entremismuslos.blogspot.com/2010/12/balance-de-lo-vivido-en-el-museo-de-los.html

- 2009: http://entremismuslos.blogspot.com/2009/12/balance-de-lo-vivido-en-el-museo-de-los.html

- 2008: http://www.fotolog.com/sta_quincampoix/59138892

- 2007: http://www.fotolog.com/sta_quincampoix/35946987


domingo 25 de diciembre de 2011

Chac! -o cómo suena un pericardio-

Pic. Mario Jodra



Y yo no te decía:
"Me estoy muriendo
de amor... me estoy muriendo".
Antonio Gala


harta de ofrecerla
arde ya mi otra mejilla

hoy prescindo de la promesa de tus caricias:
no quiero jugar más
a ser la puta
que no te cobra

viernes 23 de diciembre de 2011

personalidad múltiple y otros diagnósticos

Pic: desmotivaciones



hay una parte de mí
que nunca dejará de esperarte

el resto de mí que soy yo
le hace el vacío
a esa parte

sábado 10 de diciembre de 2011

Lección de vida 25

chromosomes
Kevin Van Aelst


"Que los que esperan
no cuenten las horas"
(J. Sabina)

No existe el amor para toda la vida.
Existe el mío, que es lo que más se parece.

Todo lo demás es
esperpento.

martes 29 de noviembre de 2011

Por mentiroso



que se lo lleven preso
que le torturen
lenta
y
dolorosamente
que le estiren
y le abran en canal
y, aún vivo, alimenten a los cocodrilos
con sus entrañas
que quemen
en la hoguera
los restos
aún agonizantes
de aquel optimista
cabrón
que dijo:
ojos que no ven
corazón que no siente


viernes 25 de noviembre de 2011

segunda mano


quédate con tu
gama
baja
de mujer

-confórmate-

jueves 24 de noviembre de 2011

habitación sencilla y antibióticos




tu foto
junto a mi cama
está manchada
de las huellas de mis dedos
que recorren tus píxeles
húmedos
cada noche
antes de dormir

los hombres
del bar
de abajo
huelen mis feromonas
y enferman
sus leves barbas
de incertidumbre

y yo
les niego
hasta tres veces cada noche
y vuelvo sola a casa
con mi derrota por triunfo
habiendo ganado
las llaves de este cielo
deshabitado
donde duermo
con lo que queda de tu olor
en esta escuálida almohada
de mercadillo
que cada vez apesta más a pasado
pero que sigue proyectando futuro




(practícame
el canibalismo,
felino)

domingo 20 de noviembre de 2011

have the lambs stopped screaming?

Imagen del Museo Nacional de la Muerte, en México


tengo miedo de desaparecer

de que nadie llore frente a mi sepulcro
de que no me brindéis con cava

de que podáis seguir sin mí

sábado 19 de noviembre de 2011

Carta del apostol San Pablo a los Corintios (2ª parte)

Desde que ya no me tiras vestida a la bañera ni me despiertas, felino, ronroneando, el reloj ha dejado ser mi aliado. Desconozco en qué día estoy y cuánto tiempo hace desde aquella vez en que, apoyada en el húmedo capó de mi Ford Fiesta, me dijiste que merecía la pena que te esperase. Me he convertido en una autómata, un holograma de mí misma que realiza con movimientos mecánicos la rutina autoimpuesta de esta profesora que está perdiendo poco a poco la vocación al ritmo que va ganando peso y acumulando miserias coleccionables en mis tobillos. Es por esto, supongo, que me pesan tanto los pasos que voy dando, se ralentiza mi movimiento, y me obligo a caminar despacio como un robot cuyas articulaciones alguien olvidó engrasar. Las calles se han convertido en territorio enemigo e intuyo miradas hostiles vestidas en traje militar observándome, acechándome y urdiendo planes contra mí en los que cobran protagonismo escenas con acantilados y donde siempre palpita la presencia de una muerte lenta, oscura y viscosa. El viento me da miedo y siento que la ropa no me viste. Luzco una mala desnudez de piel arañada, casi roída, en este circuito eterno que consiste en ir de casa al trabajo y del trabajo a casa, a esta casa que tampoco me pertenece y donde soy un roedor más que la habita, intentando, sin lograrlo, hacerse un hueco en su madrigera, junto a las comadrejas, suplicándoles que me dejen hacer de estas cuatro paredes un búnker acorazado para cuando llegue la guerra nuclear en la que me digas que nuestro tiempo ha expirado. No sé realmente qué es lo que quiero y, si lo sé, me da miedo pensarlo. No quiero llegar a ninguna conclusión porque me aterra darme cuenta de que probablemente no me quieras demasiado. No es fácil asumir la posición en la que me hallo con la dignidad suficiente como para que no se note que aún me encierro a llorar en el baño, posición ésta de sujeto (im)paciente, donde sólo me queda observar impasible cómo se han de avecinar los futuros acontecimientos, en cuanto alguien dispare el terrible pistoletazo de salida: No nos engañemos, esto no es un cuento de hadas por más que me empeñe yo en ponerme vestidos rosas, dormir a mis lacayos con somníferos, y ponerle voz a mis ratones. Yo no soy la princesa que come perdices. Ése no es mi cuento. Los escribieron todos para otras, para las rubias, las guapas, las delgadas, tal vez un poco más tontas pero indiscutiblemente más atractivas con mejillas sonrosadas. A su lado yo sólo soy un ratón malformado con diez kilos de más, espinillas y dedos largos. Llegará el momento, y esto no es en absoluto contingente, en que me escribirás para decirme que el protagonismo limitado del que me he apropiado en esta película de cine de provincias se ha terminado. Dirás que lo que no puede ser es imposible y, mientras me escribes, una australiana, una sueca, o una actriz que hace estudios de postgrado en una universidad cualquiera de China, te estará comiendo sensualmente la oreja. Y aunque me sienta sola sin ti, desprotegida, no encontraré aún la fuerza para ponerme de una vez por todas a prepararme para mi holocausto. Soy una idealista, romántica y cobarde, y lo suficientemente orgullosa como para no gritarte que te echo de menos, suplicando que no me olvides tan rápido, y que vuelvas pronto. Tampoco tendría sentido que lo hiciese, aunque me tengo que dedicar completamente al arduo trabajo de controlar esta maldita pulsión de querer llamarte y no hacerlo. Yo te seguiré esperando, pero no deja de parecerme triste el hecho de estar desperdiciendo este invierno, de que nos perdamos el privilegio de cobijarnos juntos bajo el nórdico buscando el calor que le falta a estos grados que se descuelgan bajo cero, de que sea sábado noche y no saber ni dónde estás ni qué estarás haciendo.

Ea.

ni rubia,
ni alta,
ni ojos azules,
ni talla 36,
ni 45 kilos de peso,
ni sueca,
ni tonta.


Ea.

jueves 17 de noviembre de 2011

lección de vida 24


y si no hay quién se te parezca
no será nadie

lección de vida 23


y si no puedes ser tú
será alguien que se te parezca

lunes 14 de noviembre de 2011

Escritura automática



Hoy me he levantado a las 6 de la mañana, después de una hora de viaje hasta Villarrobledo y 6 horas de clase y otra hora más de vuelta, he comido en 10 minutos y me he ido a un curso de 4 horas que acababa a las 8 de la tarde. Después de un cansancio psicológico y emocional, durante la última media hora de curso me he puesto, modo terapia, con la escritura automática, a ver qué me salía. Y me ha salido esto, y además en inglés, y no tiene por qué estar basado en la realidad.


I’m at home on my own thinking “I’m waiting for you to leave me” while you’re probably wandering all over Southeast Asia sleeping with a bleach-blonde Australian backpacker who’s left an apparently charming boyfriend and an abortion behind. Eventually she will have headache every now and then and put sexual intercourse off even though you are talented enough to provoke many more orgasms than any woman could expect from a regular sexual interaction. She will hence deliberately cheat on you with an American model living in an attic in the city centre who enjoys taking pictures of fallen leaves just to be able to see himself as the man who is not but wants to become. He won’t certainly, nonetheless, change a single bit of his personality because he is neither emotionally independent nor intelligent enough to even make the effort. They will never be happy together but will pretend they are because they think it’s fun and cool indeed. You will find out, of course, how won’t you?, but will not give a single damn, since at the end of the day you know you did have the choice. I don’t think, however, you will be able to sleep as tight as you used to when your bed was also mine and I bet you will be completely conscious of this disturbing fact. Accordingly, by then, you will have lost the opportunity of being light as the cat’s fur we didn’t really get to adopt, but instead you will have showed off with your male swimming-pool friends about the blondeness of the gorgeous breast-operated Australian baywatch who held your hand while walking along the warm Indian parks that you both visited during the trip you shared when you started forgetting me. After such a disappointing conclusion, I have decided to stop thinking and smoke my last cigarette of the day.

domingo 13 de noviembre de 2011

manus turbare

Goodbye
Devajyoti Ray


él se ha ido

se tumba
desnudo
en la cama
a oscuras
recorre
su mano
su herculino torso
se detiene
en ese abismo
precipitado entre sus pectorales
y franquea
lentamente
los recovecos que dibujan
sus abdominales

desemboca
su deseo
en las perversiones de su vello púbico
enredando sus dedos
entre sus rizos
y se desliza
suavemente
hasta el prodigio de su Ludus

allí
le estoy esperando

ha de ser el mío
el nombre de sus gemidos

Cortázar y Edith


Fragmento de una carta que Julio Cortázar envió a Edith Aron (en la foto), la maga de la vida real:

"Yo soy otra vez ése, el hombre que le dijo, al despedirse de usted delante del Flore, que volvería a París en dos años. Voy a volver antes, estaré allí en noviembre. Pienso en el gusto de volverla a encontrar, y al mismo tiempo tengo un poco de miedo de que usted esté ya muy cambiada, de que no le divierta la posibilidad de verme. Por eso le pido desde ahora y se lo pido por escrito porque me es más fácil que si usted está ya en un orden satisfactorio de cosas, si no necesita este pedazo de pasado que soy yo, me lo diga sin rodeos. Sería mucho peor disimular un aburrimiento. Me gustaría que siga siendo brusca, complicada, irónica, entusiasta, y que un día yo pueda prestarle otro pulóver."

sábado 12 de noviembre de 2011

Pseudorrealismo

Devajyoti Ray,
artista indio
creador del pseudorrealismo



ahora
que te has ido
lejos
de aquí
..........................de mí
rezo
para que me eches de menos,
para llevarme el podio
de las ausencias que lamentas
y para que vuelvas pronto

y aunque he olvidado
mis viejas oraciones,
improviso bastante bien